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martes, 10 de mayo de 2016

GALERIA DE FRASES DE LOS ESCRITORES MALDITOS

MARQUÉS DE SADE



onatien-Alphonse-François, marqués de Sade; París, 1740 - Charenton, Francia, 1814) Escritor y filósofo francés. Conocido por haber dado nombre a una tendencia sexual que se caracteriza por la obtención de placer infligiendo dolor a otros (el sadismo), es el escritor maldito por antonomasia.



El marqués de Sade


De origen aristocrático, se educó con su tío, el abate de Sade, un erudito libertino y volteriano que ejerció sobre él una gran influencia. Alumno de la Escuela de Caballería, en 1759 obtuvo el grado de capitán del regimiento de Borgoña y participó en la guerra de los Siete Años. Acabada la contienda, en 1766 contrajo matrimonio con la hija de un magistrado, a la que abandonó cinco años más tarde.


En 1768 fue encarcelado por primera vez acusado de torturas por su criada, aunque fue liberado al poco tiempo por orden real. Juzgado y condenado a muerte por delitos sexuales en 1772, consiguió huir a Génova. Regresó a París en 1777, donde fue detenido a instancias de su suegro y encarcelado en Vincennes.


En 1784 fue trasladado a la Bastilla y en 1789 al hospital psiquiátrico de Charenton, que abandonó en 1790 gracias a un indulto concedido por la Asamblea surgida de la Revolución de 1789. Participó entonces de manera activa en política, paradójicamente en el bando más moderado. En 1801, a raíz del escándalo suscitado por la publicación de La filosofía del tocador, fue internado de nuevo en el hospital psiquiátrico de Charenton, donde murió.


Escribió la mayor parte de sus obras en sus largos períodos de internamiento. En una de las primeras, el Diálogo entre un sacerdote y un moribundo (1782), manifestó su ateísmo. Posteriores son Los 120 días de Sodoma (1784), Los crímenes del amor (1788), Justine (1791) y Juliette (1798).
Calificadas de obscenas en su día, la descripción de distintos tipos de perversión sexual constituye su tema principal, aunque no el único: en cierto sentido, Sade puede considerarse un moralista que denuncia en sus trabajos la hipocresía de su época. Su figura fue reivindicada en el siglo XX por los surrealistas.

martes, 12 de abril de 2016

EMILY DICKINSON

"En mi libreta apunto: ¿Quién es Emily? Biógrafa de nuestro pensamiento, filosofa de nuestras sensaciones. la voz de una persona anónima (el éxito le llego después de muerta), que escribe para salvar su vida y un poco la de todos." Nuria Amat


Nació el 10 de diciembre de 1830, en Amherst, Massachusetts (Estados Unidos), en el seno de una familia puritana y severamente religiosa. Amplió estudios en la academia de Amherst y en el seminario femenino de Mount Holyoke, South Hadley, en Massachusetts. Cuando cumplió 30 años se convirtió en una ermitaña. Se piensa que la razón de esta decisión fueron sus arrebatos románticos. Desde ese momento se dedicó a escribir poesía original. Escribió unos dos mil poemas y unas mil cartas sin salir apenas de su casa de Amherst. La primera figura literaria de la época en darse cuenta de su valía como poetisa fue el clérigo y escritor Thomas Higginson, que le aconsejó no publicar su obra ya que iba en contra de las convenciones literarias de la época. Pero su otra influencia literaria, la novelista Helen Jackson, intentó convencerla para que publicara un libro de poemas. En vida tan sólo publicó siete, pero tras su muerte se encontraron entre sus papeles 2.000 poemas, algunos de los cuales sólo eran fragmentos. A partir de este material, Higginson y Mabel Loomis Todd, una amiga de Amherst, editaron la primera selección de su obras, Poemas (1890), que tuvo un gran éxito popular. Varió los efectos de la rima empleando también rimas asonantes (por ejemplo, "tune" con "pain"), un recurso muy utilizado por los poetas del siglo siguiente. Utiliza un lenguaje muy sencillo, pero su sintaxis compleja dibuja una rica variedad de connotaciones a partir de palabras corrientes. Falleció el 15 de mayo de 1886. En 1958 apareció publicada una edición en tres volúmenes de su correspondencia.





ANDRES CAICEDO



Luis Andrés Caicedo Estela fue un escritor colombiano nacido en 1951 que logró dejar su huella en el mundo de las letras pese a que sólo vivió 25 años ya que, según consideraba, vivir más tiempo era una “insensatez”. Por ese motivo, el 4 de marzo de 1977 decidió ponerle fin a su vida a través de una sobredosis de pastillas. 

Por su mal comportamiento, Caicedo asistió, durante su infancia y juventud, a una gran cantidad de instituciones educativas, entre las que se encontraban el Colegio Pío XII, el Colegio del Pilar, el Calasanz, el Berchmans, el San Luis y el Colegio Camacho Perea, donde finalmente obtuvo su título de bachiller en 1968. 


“El silencio”, “Las curiosas conciencias”, “Infección”, “El fin de las vacaciones”, “Recibiendo al nuevo alumno”, “La piel del otro héroe”, “Por eso yo regreso a mi ciudad”, “De arriba debajo de izquiera a derecha”, “¡Que viva la música!”, “El tiempo de la ciénaga”, “En las garras del crimen”, “Los imbéciles también son testigos”, “Los dientes de Caperucita”, “Maternidad” y “Besacalles” son algunas de las obras escritas por este colombiano que, además de su afición por la literatura, también supo interesarse por el teatro y el cine. 


A lo largo de su vida, Andrés Caicedo ingresó como actor al Teatro Experimental de Cali, realizó críticas cinematográficas para diversas publicaciones y fundó, junto a Ramiro Arbeláez, Hernando Guerrero y Luis Ospina, el Cine Club de Cali.

En materia de reconocimientos, cabe destacar que el autor ganó el I Concurso Literario de Cuento de Caracas, el Primer Festival de Teatro Estudiantil de Cali, el certamen organizado por la Universidad del Valle y el concurso nacional de cuento de la Universidad Externado de Colombia, entre otros. Además, gran parte de su obra literaria fue traducida a varios idiomas, tales como el francés, el italiano y el alemán.

CHARLES BUKOWSKI




(Andernach, 1920 - San Pedro, California, 1994) Escritor estadounidense. En la línea del anticonformismo californiano de la generación beat y utilizando un lenguaje agresivo y una temática marginal, a menudo obscena o violenta, elaboró una obra singular, entre cuyos títulos destacan El cartero (1971), Escritos de un viejo indecente (1969), Ordinaria locura (1976) y Música de cañerías (1983).










Hijo de un oficial norteamericano y de una alemana, su familia se trasladó a Estados Unidos cuando tenía tres años. El joven Bukowski creció en un barrio pobre, y durante la gran depresión económica iniciada en 1929 hubo de soportar la miseria y los castigos de su padre. Estudió periodismo mientras trabajaba en varios oficios, desde lavaplatos hasta aparcacoches, pero no llegó a graduarse y llevó una vida dispersa, entregada al alcohol y a un vagabundeo sin rumbo. De aquella época son sus primeros poemas y también algunos cuentos, que publicaría a partir de 1940.


En 1956 comenzó a trabajar en el servicio de correos, lugar que le serviría de inspiración para su primera novela, El cartero (1971), que protagoniza por primera vez Henry Chinasky, un alter ego destinado a reaparecer en todos sus trabajos posteriores, excepto en la novela Pulp, publicada póstumamente en 1994. A los cincuenta años abandonó el empleo en correos para "sobrevivir con el oficio de escritor".


En sus obras retrató toda una galería personajes estrafalarios y marginales: prostitutas, alcohólicos, vagos, buscavidas, jugadores arruinados y bravucones que circulan como sonámbulos o pícaros por una ciudad que los rechaza. Varios títulos de sus obras hablan por sí solos de sus líneas argumentales: Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones (1972) o Escritos de un viejo indecente (1969). 


Estos temas también serían también los de sus libros de poesía, escrita en un verso rudo, escasamente lírico, de mensaje claro y áspero, pese a que en ocasiones afloran en sus poemas los sentimientos y hasta un estado de felicidad. Sus relatos breves, como sus poemarios, están escritos en un lenguaje directo, funcional, que cuenta ágilmente una historia con un final por lo general subido de tono y con una atmósfera una veces sórdida y otras atravesada por la comicidad y el habla coloquial más descarnada. 


De sus recopilaciones de relatos destaca Música de cañerías (1983); las treinta y cuatro narraciones de que consta el volumen ofrecen al lector un sórdido recorrido por la vida nocturna de Los Ángeles. Personajes marcados por todo tipo de fracasos se cruzan durante unos minutos en una habitación, un bar o una esquina para compartir soledad y alcohol. El tono general es de un humor grotesco, y el estilo narrativo resulta siempre muy económico, espontáneo y directo. Muchos de los personajes esbozados son artistas y escritores de escaso éxito hasta el momento, entre los que destaca de nuevo su alter ego, Henry Chinaski, cínico intelectual y amante incansable que protagoniza varias de las narraciones.



El elemento autobiográfico es en el fondo el aglutinador del conjunto de la obra de Bukowski, quien se empeña en magnificar, incluso con recursos cómicos, su condición de bebedor y mujeriego empedernido, de habitante de submundos relacionados con sus numerosos empleos y ambientes deportivos como el de las carreras de caballos, el boxeo o el béisbol. Sus relatos describen siempre realidades degradadas (en realidad, incluso sus novelas no son más que secuencias de narraciones breves unificadas por un yo narrador), reflejo de la monstruosidad de ciertos ámbitos de las ciudades norteamericanas, especialmente Los Ángeles. Sus continuas variaciones sobre pocos temas predilectos lo relacionan, más que con los escritores de su generación (aunque su prosa pueda recordar a la de Henry Miller), con los pintores del hiperrealismo. 


La obra de Charles Bukowski recibió tantas críticas negativas como positivas. Se le acusó de practicar un estilo soez como mero exhibicionismo literario y de reiterar sus obsesiones de modo efectista. Otros críticos, en cambio, realzaron su autenticidad y su condición de escritor maldito. El "fenómeno Bukowski" irrumpió en Europa con grandes triunfos editoriales, pero permaneció prácticamente ignorado por los críticos y los lectores de su país. De hecho, el Bukowski poeta (a menudo convocado para lecturas de versos en las universidades norteamericanas) gozó de mayor popularidad en Estados Unidos que el escritor, al contrario de lo que ocurrió en el viejo continente.

ALEJANDRA PIZARNIK




Poeta argentina nacida en Buenos Aires en 1936.
Obtuvo su título en Filosofía y Letras por la Universidad de Buenos Aires y posteriormente viajó a Paris hasta 1964 donde estudió Literatura Francesa en La Sorbona y trabajó en el campo literario colaborando  en varios diarios y revistas con sus poemas y traducciones de Artaud y Cesairé, entre otros.

Es una de las voces más representativas de la generación del sesenta y es considerada como una de las poetas líricas y surrealistas más importantes de Argentina.

Su obra poética está representada en las siguientes obras: «La tierra más ajena» en 1955, «La última inocencia» en 1956, «Las aventuras perdidas» en 1958, «Árbol de diana» en 1962, «Los trabajos y las noches» en 1965, «Extracción de la piedra de locura» en 1968, «El infierno musical» en 1971 y «Textos de sombra y últimos poemas», publicación póstuma en el año 1982.
En 1972 falleció como consecuencia de una profunda depresión.